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Amor y Gratitud

Mediante el amor y la gratitud nos podemos fortalecer y ser capaces de interactuar en la búsqueda de un bienestar mutuo, que facilite las relaciones cercanas. La familia es el espacio perfecto para desarrollar la capacidad de percibir y manejar las propias emociones y las del otro, con una comunicación efectiva y los cuidados que lleven a una relación saludable.

 

Entre la amalgama de emociones negativas que hemos experimentado este 2020, podría parecer que no quedó espacio para las emociones positivas. Un gran número de personas  a través de nuestra profesión trabajamos arduamente para facilitar la información que aumente los sentimientos positivos o virtudes y mantener la salud mental, en consecuencia el bienestar.

 

Aunque la pandemia es una situación que quedará grabada en nuestro cerebro por el gran impacto emocional que nos ha provocado, la mente tiene la capacidad de transformar sucesos o pérdidas del pasado en luces de esperanza. Se ha comprobado que ante acontecimientos dramáticos como la muerte, enfermedades o catástrofes las personas generan cambios positivos o de transformación.

 

A pesar de experimentar sufrimiento y malestar emocional durante el duelo, la persona puede estar viviendo un cambio profundo,  hacia un crecimiento reflejado en la percepción de uno mismo, en las relaciones interpersonales, cambios en la espiritualidad, el amor, la amabilidad, la esperanza y la gratitud.  En general se modifica la filosofía de vida.

 

Las experiencias traumáticas sacuden la manera de ver el mundo. El resultado de este proceso de afrontamiento nos lleva a disfrutar más de la vida. En los momentos más difíciles de la vida destellan nuestras fortalezas, entre ellas el amor y la gratitud.

 

Amor, es la capacidad de amar y ser amado, valorar las relaciones con los demás facilita el afecto y el cuidado mutuo.  No es el romanticismo de pareja, es sentirse cercano y apegado a otro ser humano que siente lo mismo hacia nosotros. Es el sentimiento que nos hace comportarnos y pensar de manera especial hacia los demás.

 

La gratitud tiene dos aspectos. Es una actitud de reconocimiento de las cosas buenas que nos suceden y también la expresión de alegría que genera esta gratitud. De hecho, las personas agradecidas son más felices.

En ocasiones no reconocemos lo bueno que nos pasa, porque lo damos por sentado y si no lo apreciamos, no podemos ser agradecidos. Que nos pasa cuando nos quedamos sin agua, sin luz por unas horas. Lo más seguro es que nos enfademos y estemos de mal humor, pero cuando todo funciona de maravilla, ni siquiera lo tomamos en cuenta, no apreciamos el bien que nos aportan estos servicios. La gratitud se expresa por las cosas grandes y pequeñas.

 

Para este cierre de año te invito a agradecer lo que el día nos regala, algo tan sencillo como un elogio que recibimos, beber agua fresca, haber aprendido algo interesante, recibir la llamada de un amigo, ver salir el sol a la orilla del mar, compartir tu vida con alguien. Si nos acostumbramos a hacer este ejercicio, estaremos más pendientes de lo positivo que sucede a nuestro alrededor.

 

Si el amor es un potente motor de las ganas de vivir, el miedo a la muerte es quizá el motivo más universal para no dejarse vencer y, por tanto, un motivo fundamental para vivir.

 

 “Mientras el río corra, los montes hagan sombra y en el cielo haya estrellas,

debe durar la memoria del beneficio recibido del hombre agradecido”

Virgilio

 

Fuente:

Carrillo, L. (s/f). Definiciones de las fortalezas.

Payàs, A. (2010). Las tareas del duelo. Paidós


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Test de los Agradecidos
Con este test de 6 preguntas, podrás saber cuál es tu nivel de gratitud, en comparación con los demás.
El test de los agradecidos.docx
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